Especial 20 Aniversario

Las dos caras de La Guindalera: del lujo a la ocupación ilegal y un lustro sin biblioteca

El barrio de la Guindalera muestra el Madrid más tranquilo y amable, pero también el oscuro submundo de la ocupación ilegal, mientras una promoción de pisos de lujo se alza en los antiguos terrenos del club Santiago, un descampado donde los jóvenes desafiaban a la denominada «cuesta del Diablo», una pendiente de casi un 40% en forma de ‘V’ y con grandes piedras en el centro de la pista, al otro lado del descampado, en plena calle Azcona se encuentra casi ocupado ilegalmente un enorme edificio de 16 viviendas, en las que solo cinco viven propietarios legítimos.

El barrio de la Guindalera ha cambiado en las últimas décadas de forma radical. La parte trasera del instituto y de la Iglesia de San Bonifacio era un terreno casi vetado para los jóvenes durante los años 90 debido a las desérticas calles y la falta de iluminación. Las pandillas, repartidas en grupos en los bancos, tampoco invitaban a pasar, aunque nunca pasaba nada.

En ese barrio de Madrid, frontera entre el barrio Salamanca y el residencial Parque de las Avenidas, también se muestra el contraste entre la miseria y el lujo en la zona del puente de Corazón de María, donde desde hace años, hasta el inicio de las obras de acondicionamiento, se instaló un campamento de personas sin techo. Justo delante se promocionan viviendas de lujo.

LA CALLE AZCONA, IRRECONOCIBLE

No obstante, en la zona de Azcona, conocida por su bares de ‘mala muerte’ durante la época de los 80, se reunían grupos más numerosos, especialmente en la plaza San Cayetano, donde personas sin oficio ni beneficio pernoctaban por las noches.

Obras De La Promoción De Lujo En El Extremo Del Barrio De La Guindalera Con Su Confluencia En Corazón María. Fuente:rrss
Obras De La Promoción De Lujo En El Extremo Del Barrio De La Guindalera Con Su Confluencia En Corazón María | Fuente:maps

En la calle Azcona, donde se ubica el polémico centro de «soluciones al sinhogarismo», se encuentra un inmueble ocupado de forma ilegal. Los inquilinos conviven con propietarios legítimos, atemorizados por las amenazas y trifulcas, junto con agresiones físicas. De hecho, frente al inmueble se sitúa la biblioteca del barrio, pero desde hace cinco años permanece cerrada. En el Ayuntamiento de Madrid tan solo apuntan a un «cierre temporal», sin más explicaciones ni tampoco plazos de reapertura.

El motivo, según los vecinos y fuentes consultadas, es el lanzamiento de objetos hacia la biblioteca desde las casas ocupadas ilegalmente. Los vecinos denuncian una clara inseguridad ante la concejal del distrito Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva, quien «no ha aparecido por la zona en estas últimas semanas para interesarse por la situación», según los vecinos consultados.

LOS VECINOS ESPERAN A HERNÁNDEZ DE LA RIVA

Hernández de la Riva, no obstante, sí ha acudido para interesarse por la nueva promoción de 20 viviendas, todas ellas vendidas, y que se levanta entre Francisco Remiro y Parral. No obstante, por Azcona no ha tenido ocasión.

De hecho, en su agenda pública solo se ha reunido con los mayores de la Guindalera en este año, a pesar de la creciente preocupación en la zona. Y es que, la calle Azcona es la única vía para poder subir desde el Parque de las Avenidas hacia la céntrica Francisco Silvela sin tener que meterse en el meollo de la Avenida de los Toreros o Alcalá. Es una vía muy utilizada, pero hay quien teme atrevesarla y menos aún aparcar en la zona.

Si no se hace nada será el caldo de cultivo de un efecto llamada

Por el otro lado, antes de las obras del túnel de Corazón de María, también hay inseguridad. Las promociones no solo temen el robo de material, sino también a la ocupación ilegal en plena finalización de obras. «Si no se hace nada será el caldo de cultivo de un efecto llamada», apuntan.

Entre la Guindalera y el Parque de las Avenidas el sentir es distinto dependiendo también de la calle en la que se viva. Si con Manuela Carmena al frente del Consistorio la imagen de ambos barrios era sucia e insegura, «ahora hay zonas consideradas más seguras que otras, a pesar de que todos pagan el mismo nivel de impuestos».

¿QUIÉN PAGARÁ LA TASA DE BASURAS DE LOS OCUPAS?

Asimismo, el propietario de uno de los inmuebles más inseguros de todo el barrio Salamanca, la Sareb, se desentiende del problema, mientras son los vecinos que habitan legalmente quienes sufragan los gastos de los ocupas al estar enganchados tanto al agua como a los contadores.

El Ayuntamiento, además, tampoco ha dado solución a estos vecinos en cuanto a la tasa de basuras, que previsiblemente se hará con cargo a la cantidad generada, una normativa que afecta en mayor grado a las familias numerosas.

¿Quién se hará cargo de la basura generada? ¿Van a tener que pagar los ocupas esta tasa o tendrán que abonar los vecinos legalmente establecidos también por los residuos ajenos? La sensación de inseguridad y dejadez por parte de las autoridades se ponen de manifiesto también en los locales y bares de la zona. «Si se enquista el problema, el negocio caerá», lamenta un autónomo. Por el momento, el tejado está en manos de la Administración, mientras los vecinos sufren las consecuencias de la dejación de funciones.

LA GUINDALERA, CENTRO HISTÓRICO DE OCUPAS ILEGALES

Esta ocupación ilegal en La Guindalera no es ni mucho menos una excepción. Muy cerca de Azcona 27 se sitúa Marqués de Ahumada 7, el edificio histórico y centro social okupa del barrio de Salamanca. Su desalojo fue un mazazo para este colectivo a finales de los 90. Era el hermano menor de El Laboratorio, el edificio de Embajadores y un emblema entonces en pleno boom inmobiliario.

En 2010, los ocupas ilegales lo volvieron a intentar con otro edificio abandonado y en desuso por la crisis inmobiliaria, pero fueron desalojados rápidamente. En 2016 volvieron a ser desalojados y hasta hace cuatro años, los ocupas se instalan en una de las arterias de la Guindalera sin que nadie haga nada para evitarlo.