Las claras montadas son una de las preparaciones más simples que puede haber en la cocina y que son la base para una gran cantidad de preparaciones dulces y saladas. Aunque son utilizadas especialmente en la repostería para hacer merengues, mousses y bizcochos, las claras de huevo montadas tienen su protagonismo también en recetas saladas como un rico suflé, o el famoso huevo nube.
Para que las puedas preparar con cero errores y puedas reconocer fácilmente cuando están en el punto perfecto, tienes que conocer todo lo que estoy por contarte.
1Comienza por tener todo perfectamente limpio
Las claras de huevo van montando a medida que se va incorporando aire a las mismas. Y para que esto suceda, no puede existir otro elemento presente mientras se hace el proceso.
Si en el recipiente en el que se están batiendo o en el batidor hay un poco de agua o grasa, estas evitarán que se logre el resultado esperado. Utiliza un paño de papel absorbente y pásalo muy bien por toda la superficie del bol y por cada uno de los utensilios que vayas a utilizar.