Sergio Ramos lanza otro mensaje directo al Atlético desde México
Sergio Ramos vuelve a estar en boca de todos. Esta vez no por una acción en el campo, sino por los mensajes que lanza desde el otro lado del Atlántico. Desde que llegó al Monterrey de México, el ex capitán del Real Madrid no ha dejado de mandar indirectas —y no tan indirectas— al Atlético de Madrid. Ya es una costumbre verlo hacer referencia al famoso minuto 93, ese instante inolvidable que definió una final de Champions y quedó marcado a fuego en la historia reciente del fútbol europeo. Y desde su nuevo club en México, Ramos no solo no le baja el tono al asunto, sino que lo potencia.
Uno de los primeros gestos fue evidente. Eligió llevar el número 93 en la espalda. Una decisión que no pasó desapercibida entre los fanáticos del fútbol ni mucho menos entre los del Atlético. “En homenaje a todo el madridismo. Quería homenajearlo de alguna manera. Quería dejar en el cajón el 4 y sacar a pasear el 93. El minuto 93 fue épico”, declaró Ramos durante su presentación con los Rayados. La frase desató una ola de reacciones en redes sociales. En cuestión de horas, su nuevo dorsal ya era noticia internacional.
El eterno minuto 93 de Sergio Ramos, del tatuaje a las redes sociales
No es solo un número. Para Sergio Ramos, el minuto 93 es parte de su identidad. Tanto, que incluso lo lleva tatuado en la cabeza. Ese instante decisivo en la final de Lisboa ante el Atlético no solo está grabado en la memoria colectiva del madridismo, sino también en la piel del propio jugador. Ahora, desde Monterrey, lo volvió a traer al presente con una jugada muy propia de estos tiempos. Utilizó inteligencia artificial para convertir su icónico cabezazo en una ilustración de estilo cómic. La imagen, publicada con orgullo en sus redes sociales, fue celebrada por los hinchas del Real Madrid… y duramente criticada por los colchoneros, que ven en estas acciones una provocación constante.
Ni su cumpleaños escapó del relato. El día que cumplió 39 años, Ramos decidió dejar de lado los festejos tradicionales y subir un posteo con una clara indirecta. “Happy birthday to me”, escribió, acompañado por el número 93, reemplazando incluso el número real de su edad. “39 años y afortunado de seguirlos cumpliendo haciendo lo que me gusta… Me siento como nunca, con las mismas ganas y la misma ilusión que cuando empezó el viaje”, añadió en su cuenta de Instagram.
Pero más allá del mensaje emotivo, el foco volvió a posarse sobre ese número, el 93. Una vez más, Sergio Ramos utilizó una fecha personal para reavivar una vieja herida. El gesto fue interpretado como una nueva afrenta al Atlético, una manera sutil —pero efectiva— de recordarle al eterno rival aquel gol que cambió la historia.
Un legado que no olvida su pasado
Sergio Ramos ya ha vivido cuatro experiencias profesionales. Sevilla FC, Real Madrid, PSG y ahora Monterrey. Pero su vínculo con el club blanco parece seguir más vivo que nunca. Años después de aquella noche en Lisboa, continúa construyendo su leyenda a base de guiños al pasado. Para algunos es un acto de lealtad inquebrantable al escudo que defendió durante más de una década.
Para otros, se trata de un gesto innecesario que solo busca llamar la atención de sus seguidores. Lo cierto es que el minuto 93 ya no es solo un recuerdo, es una marca personal. Es una especie de firma que Sergio Ramos sigue estampando en cada oportunidad que tiene, incluso desde el otro lado del océano en donde sigue dando de qué hablar.