Especial 20 Aniversario

La nueva película de Netflix con Brad Pitt no es la única que Tarantino ha escrito sin dirigirla

Netflix espera a la que puede ser la asociación del cine más interesante de los últimos tiempos. Con todo, lo harían con la secuela de Érase una vez en Hollywood, con Quentin Tarantino escribiendo la continuación de su épica ganadora del Oscar.

Hablamos aquí de David Fincher, que es un cineasta reconocido por su estilo meticuloso y su habilidad para construir historias envolventes en una amplia variedad de géneros.

A lo largo de su carrera, ha dirigido películas icónicas como El asesino (The Killer, 2023), Midhunter, Zodiaco (Zodiac – 2007), La red social (The Social Network – 2010), La chica del dragón tatuado (The Girl with the Dragon Tattoo – 2011) y Perdida (Gone Girl – 2014).

Lo ha hecho consolidándose como uno de los realizadores más influyentes del cine moderno. Ahora, y según las últimas informaciones, el director está trabajando en un nuevo proyecto, y los rumores indican que podría contar con una estrella de la industria con Brad Pritt para Netflix.

Recientemente, varios informes indican que David Fincher podría reunirse con Brad Pitt para su próximo largometraje en Netflix, en el marco de su acuerdo con la plataforma, vigente hasta 2027. Aunque aún no hay confirmación oficial, los rumores sugieren que el proyecto en cuestión sería una secuela de una película que, en su versión original, no estuvo bajo la dirección de Fincher.

Se trata de un proyecto especialmente singular, no solo porque un director de renombre dirige la secuela de la película de otro director de renombre, sino también por el cambio de la propiedad de un estudio de cine a una plataforma de streaming. Érase una vez en Hollywood, fue estrenada por Sony Pictures en 2019, pero Tarantino negoció un acuerdo que le devolvería la propiedad de los derechos de autor subyacentes de la película después de varios años.

Dado que esta secuela se está preparando bajo el acuerdo de primera opción de Fincher con Netflix, esto probablemente indica que Tarantino ya podría tener los derechos de la secuela.

Cabe recordar que el personaje de Cliff Booth, en 2020, le valió a Brad Pitt su único Óscar como intérprete, en la categoría ‘Mejor actor de reparto‘. En el elenco, compartió créditos con Leonardo DiCaprio y Margot Robbie.

Por el momento, la película, aún sin nombre ni fecha de estreno, destaca como una de las pocas megaproducciones recientes que han pasado de propiedad de un estudio cinematográfico a una plataforma de Netflix.

La película sería un paso inusual para el cineasta de Pulp Fiction por varios motivos: la última vez que escribió una película que no dirigió fue From Dusk Til Dawn de 1996; y ha sido un crítico acérrimo de plataformas de streaming como Netflix, prefiriendo los medios físicos y la proyección de películas para verlas. También sería la primera secuela tradicional de una de sus películas dirigidas: Kill Bill se dividió en dos partes, pero se considera una sola historia.

Todo apunta a que esta es una evolución del guion de Quentin Tarantino, The Movie Critic, que iba a ser la décima y última película del director hasta que abandonó la idea.

QUENTIN TARANTINO TUVO QUE VENDER SUS PRIMEROS GUIONES PARA COSTEARSE GASTOS DIARIOS

Sin embargo, como cualquier aspirante a cineasta, los comienzos de Quentin Tarantino no fueron nada sencillos y antes de incursionar en el mundo de la dirección, tuvo que encontrar la manera de afrontar los gastos de la vida cotidiana. Previo a recibir reconocimiento por escribir From Dusk Till Dawn a mediados de los 90, el director vendió dos guiones que le significaron un buen ingreso de dinero.

True Romance Tarantino

El primero de estos guiones fue True Romance, film dirigido por Tony Scott y protagonizado por Gary Oldman, Christian Slater y Patricia Arquette. En esta oportunidad, el guion fue llevado a la pantalla grande sin grandes cambios por parte del director, salvo simplificar y ordenar la historia y darle un final feliz en lugar de la sombría conclusión que Tarantino había pretendido originalmente.

Natural Born Killers fue el título del segundo guion, cuyo film fue dirigido por Oliver Stone y protagonizado por Woody Harrelson y Juliette Lewis como Mickey y Mallory Knox, una pareja de despiadados criminales que tienen atemorizada a la población. Sin embargo, el presentador de un programa sensacionalista decide aprovechar la fascinación que su personalidad ejerce sobre el público para convertir a los asesinos en héroes televisivos.