Shein se ha convertido en un nombre familiar en el mundo del comercio online, donde las compras virtuales son parte de nuestra rutina diaria y siempre puede haber sorpresas sobre lo que llega a nuestra puerta. Paula compartió un unboxing en TikTok tras recibir un paquete que no solo no cumplió con sus expectativas, sino que ni siquiera contenía lo que ella creía haber adquirido. Ceciarmy ha compartido el vídeo en su propio perfil, generando una ola de reacciones en redes sociales.
El video viral de Paula en TikTok
Todo empieza con un simple video en Tiktok donde Paula enseña su pedido en Shein. En él, enfatiza un producto que le ha regalado a su madre por ser innovador: “una brocha de maquillaje automática”. Solo estaba emocionada de poder ponerse el colorete simplemente sin hacer esfuerzo, con la brocha automática. Sin embargo, Paula al cargarlo se dio cuenta de que no había recibido una herramienta de maquillaje, sino un dispositivo completamente diferente: un vibrador.
El producto está etiquetado en la tienda de Shein como “cepillo de limpieza facial portátil con vibración”, pero su uso real es tan ambiguo que nadie podría adivinar de inmediato la utilidad que tiene.
Paula, entre sorpresa y risas, grabó su reacción y compartió el vídeo en su cuenta de TikTok, mostrando la confusión y el desconcierto sobre la brocha automática. Su video, que comenzó siendo una simple broma, rápidamente se volvió viral y ya acumula cinco millones de visualizaciones.
La viralización del video, así como del producto, generó comentarios de grandes compañías. Shein, la propia empresa del producto, se justificó por la confusión con un comentario irónico «Dos por uno», a lo que ella le contesta «Pagadme por la pedazo promoción que os he hecho». A esos comentarios, se sumaron otras compañías como Vueling «Pasarás el control sin problemas, el reto será explicarlo si lo revisan» y gente usuaria de Tiktok «Por la noche se toca y por la mañana se retoca», «El colorete te sale solo», entre otros.
El producto en cuestión: ¿Una brocha de maquillaje o un virador?
En la descripción del artículo en la página web de Shein etiquetaba el dispositivo como “cepillo de limpieza facial portátil con vibración”. El aspecto del producto y su etiqueta dejaba claro que era un accesorio de belleza perfecto para regalar a su madre. “Me da mucha curiosidad esto, que se lo he regalado a mi madre porque no pensaba que en Shein venderían brochas automáticas”, explicaba la tiktoker. A pesar de su curiosidad, ella tampoco tenía muchas esperanzas con el producto.
Este tipo de descripciones imprecisas y poco claras son problemáticas, ya que pueden inducir a error a los consumidores. La falta de detalles específicos sobre el uso y propósito del producto dejan ver las artimañas de estas plataformas minoristas en línea. Esto desemboca a la expresión popular «Lo que pides, lo que te llega». Aunque el producto es confuso, cumple con sus dos funciones: como brocha y vibrador, pero no como brocha automática o cepillo limpiador.
Al no hacer una distinción clara entre un producto facial y uno de placer, Shein cae en la falta de transparencia que podría resultar perjudicial tanto para los consumidores como para la marca. Además, estas confusiones remarcan la fama de la poca fiabilidad de plataformas similares como Shein, Aliexpress o Temu.
Las compras en Shein: expectativa vs. realidad
La expresión expectativa vs. realidad ha ganado popularidad en las redes sociales, sobre todo en TikTok, donde los usuarios comparten su «try on» de compras online en tiendas como Shein. Esta tendencia resalta la brecha entre lo que los consumidores esperan recibir, tal y como publica la tienda en su página web, y lo que realmente les llega.
Muchas veces creemos que las expectativas son más elevadas que la realidad por el desconocimiento de la calidad o diseño de los productos. A pesar de ellos, en muchos casos las opiniones no son negativas. En redes sociales como TikTok o Instagram, la gente comparte este trend. En él suben los productos comprados explicando si cumple con las expectativas o incluso si las superan.
La clave en este mercado es que, debido a los bajos precios y la gran variedad de productos, la experiencia de compra se convierte en un juego de azar: en ocasiones, lo que parecía una oferta arriesgada puede resultar en una ganga o, en cambio, una baratija.