El Plan Moves III regresa y con fuerza este 2025, con el Gobierno manteniendo su compromiso de sostenibilidad con la UE. Buena prueba de ello son las ayudas que se han aprobado para la adquisición de coches eléctricos e híbridos; después de meses de incertidumbre y de muchos debates entre los organismos encargados, por fin se han aprobado los incentivos necesarios para dar continuidad a este plan.
El Gobierno ha decidido reactivar los programas de subvención con el objetivo de acelerar la transición hacia vehículos menos contaminantes. Estas ayudas, que forman parte del plan de descarbonización del transporte, y que es un compromiso adquirido con la UE, buscan facilitar el acceso a modelos con tecnología más eficiente y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, como la gasolina y el gasoil.
La renovación de estas subvenciones supone un alivio tanto para los consumidores como para el sector automovilístico, que veía con preocupación una posible ralentización en la demanda de vehículos electrificados. El objetivo de la continuación de este plan es además de ambiental, económico, ya que se espera que más conductores se decanten por alternativas más sostenibles.
Las ayudas a los coches eléctricos e híbridos y a la movilidad sostenible
El Gobierno español, en un intento por acelerar el proceso de transición hacia la movilidad 100 % sostenible, ha reactivado el programa de ayudas destinadas a la compra de coches eléctricos e híbridos. Cabe destacar que dentro del plan, no solo se contemplan recursos para la adquisición de vehículos, sino que se prevé el desarrollo de infraestructuras de recarga en todo el país.
Tal y como se explicó en el inicio del plan, esta medida responde a la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y cumplir con los objetivos de descarbonización fijados por la Unión Europea para los próximos años, objetivos con los que España se encuentra alineados en su totalidad.
Para lograr el cumplimiento de este objetivo, se hace imprescindible el incremento en las ventas de coches eléctrico, ya que es la única forma conocida hasta ahora de disminuir las emisiones de CO₂ en el sector del transporte, una de las principales fuentes de contaminación. Al incentivar la adopción de estos modelos, el Ejecutivo pretende dinamizar el mercado y ofrecer a los consumidores una alternativa más eficiente y económica a largo plazo.
Ahora bien, no podemos dejar de mencionar que esta estrategia está alineada con los planes de recuperación económica que viene impulsando el Gobierno, pues la industria automovilística es un pilar fundamental en la generación de empleo y el desarrollo tecnológico del país.
Cuantías de las ayudas y beneficios económicos para los compradores
El programa de incentivos establece diferentes montos de ayuda según el tipo de vehículo y las condiciones de compra. Para los coches eléctricos, la subvención puede alcanzar hasta los 7.000 euros si el comprador opta por entregar un vehículo antiguo para su achatarramiento, mientras que, sin este requisito, la ayuda se reduce a 4.500 euros.
En el caso de los híbridos enchufables, los incentivos oscilan entre los 2.500 y 5.000 euros, dependiendo de la autonomía eléctrica del modelo. Y además, existen bonificaciones adicionales para personas con movilidad reducida, autónomos y pequeñas empresas que utilicen los vehículos para su actividad profesional.
El uso de vehículos eléctricos representa hoy día una inversión para los compradores, ya que a largo plazo el ahorro en combustible puede llegar a ser significativo, además de la reducción en los costes por mantenimiento y las intervenciones mecánicas, debido a que los motores de los motores son mucho más eficientes. Y además, la recarga eléctrica es considerablemente más económica que el combustible tradicional, lo que permite a los conductores reducir significativamente sus gastos operativos.
Quiénes pueden beneficiarse y cómo solicitar las ayudas
Entonces, tenemos claro que estas subvenciones están destinadas a particulares que estén dispuestos a cambiar su coche de combustión por un vehículo eléctrico, a los autónomos y a todas aquellas empresas que quieran hacer el cambio. Dentro de los objetivos establecidos destacan, la obligatoriedad de achatarrar un vehículo antiguo. Además, el importe de la ayuda varía en función del modelo elegido y su autonomía eléctrica, pudiendo alcanzar hasta los 7.000 euros en determinadas circunstancias.
Con relación al proceso de solicitud, es bastante sencillo, se puede realizar a través de los concesionarios y plataformas oficiales autorizadas por las Comunidades Autónomas. Obviamente, los interesados deben presentar la documentación solicitada y lo más importante, asegurarse de que el modelo que desean adquirir esté incluido en el Plan Moves.
Y otro detalle importante que se debe tener en cuenta, es que los fondos no son ilimitados, es decir, tienen un límite, y se distribuyen tomando en cuenta el orden de la solicitud, lo que hace recomendable iniciar los trámites lo antes posible para no quedarse fuera del programa.
Impacto en el sector automovilístico y el medio ambiente
Es importante mencionar que la reactivación del Plan Moves por parte del Gobierno trae un respiro económico tanto para quienes desean dar el salto a la movilidad sostenible como para el sector automovilístico, que en los últimos años ha tenido que sortear obstáculos como la escasez de suministros y el descenso en las ventas.
En España, al igual que en buena parte de Europa, los fabricantes han puesto sus fichas en la electrificación de sus gamas, aunque el elevado precio inicial de estos vehículos sigue siendo un freno para muchos bolsillos. Con la llegada de estos incentivos, se anticipa un aumento en las matriculaciones de coches eléctricos e híbridos, lo que dará a las marcas un impulso para acelerar su giro hacia una producción más respetuosa con el medio ambiente.
Desde la perspectiva ambiental, esta medida va más allá de ser una simple lucha contra el cambio climático: hay que añadirle el impulso a una red más grande de puntos de recarga. O sea, una estructura de servicios que no solo cuida el planeta, sino que también va a dar un empujón bueno a la economía. Todo esto hace que la movilidad eléctrica se vea como una salida práctica y bien pensada para armar un sistema de transporte más limpio y con cabeza.