El Comité de Disciplina de la UEFA ha abierto un expediente por los gestos que varios jugadores del Real Madrid realizaron a la grada del Metropolitano tras la clasificación a los cuartos de final de la Champions League. La polémica surgió después de que el Atlético de Madrid presentara cuatro vídeos en los que se veían a Dani Ceballos, Kylian Mbappé, Vinicius Jr. y Antonio Rüdiger dirigiéndose a los aficionados rojiblancos de manera desafiante.
El organismo rector del fútbol europeo ha analizado estas imágenes y ya ha tomado una decisión inicial sobre las sanciones. En el caso de Ceballos, Mbappé y Vinicius, se ha determinado que recibirán una multa económica y que podrían enfrentarse a una sanción en forma de partido, aunque en suspenso. Esto significa que, salvo reincidencia en el próximo año, no cumplirían un castigo inmediato que los alejara de la competición.
El caso de Rüdiger, el más delicado
A diferencia de sus compañeros, la situación de Antonio Rüdiger es más comprometida. El central alemán fue captado haciendo un gesto de «cortar el cuello» hacia la afición del Atlético, lo que la UEFA considera especialmente grave por su carácter amenazante. Aunque en principio su sanción económica será similar a la de sus compañeros, la UEFA estudia si debe imponerle una suspensión inmediata, lo que le haría perderse el partido de ida de los cuartos de final contra el Arsenal.
Desde el Real Madrid confían en que el castigo no vaya más allá de una multa, ya que consideran que el gesto de Rüdiger no tenía intención violenta, sino que respondía a la tensión del momento. Sin embargo, dentro de la UEFA hay quienes opinan que este tipo de actitudes deben sancionarse con mayor severidad para evitar que se repitan en futuros encuentros.
Expectación por la reacción del Atlético de Madrid ante la decisión de la UEFA
La inminente resolución de la UEFA mantiene expectante al Atlético de Madrid, que espera una sanción ejemplar para los jugadores del Real Madrid. Desde el club colchonero consideran que los gestos fueron provocaciones inaceptables y que no deberían quedar impunes. Si finalmente las sanciones se limitan a multas económicas o partidos en suspenso, la directiva rojiblanca podría elevar una queja formal a la UEFA.
La afición del Atlético también sigue de cerca el caso y ya ha expresado su indignación en redes sociales. Consideran que en situaciones similares la UEFA ha actuado con mayor dureza y temen que en esta ocasión el castigo sea insuficiente. En los próximos días se conocerá la resolución final y, dependiendo de su alcance, podría generar nuevas tensiones entre ambos clubes y en el fútbol español.