El Estadio de La Cartuja sigue sin estar listo para acoger la final de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el FC Barcelona, prevista para el próximo sábado 26 de abril. A poco más de 20 días para el partido, las obras en el estadio sevillano avanzan a marchas forzadas, pero la situación es preocupante. Uno de los principales problemas es que el césped aún no ha sido instalado, lo que ha generado dudas sobre si el recinto estará en condiciones óptimas para albergar el partido más esperado del torneo copero.
Además del estado del césped, otras partes del estadio aún requieren mejoras significativas. La Cartuja ha estado sometida a diversas reformas para cumplir con los estándares exigidos para un evento de esta magnitud, pero el ritmo de los trabajos no parece ser el esperado. Esta incertidumbre ha provocado que algunos sectores del fútbol español empiecen a preguntarse si el estadio estará listo a tiempo o si la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) deberá considerar una sede alternativa.
La posibilidad de un cambio de sede empieza a sonar
El retraso en las obras ha llevado a especular con la posibilidad de que la final de la Copa del Rey se traslade a otro estadio. Dentro de Sevilla, el Ramón Sánchez-Pizjuán y el Benito Villamarín aparecen como posibles opciones en caso de que La Cartuja no llegue a tiempo. Sin embargo, la RFEF no ha emitido ningún comunicado oficial al respecto y sigue manteniendo el estadio como sede confirmada para el partido.
No obstante, la preocupación va en aumento a medida que pasan los días y las imágenes del estadio muestran un césped inexistente y zonas aún en construcción. Para un evento de esta magnitud, la organización debe ser impecable, y el estado actual de La Cartuja no inspira confianza. En las próximas semanas, se espera que la RFEF haga una evaluación definitiva sobre el avance de las obras y tome una decisión definitiva.
Presión para cumplir los plazos en La Cartuja
A pesar de las dudas, los responsables de las obras en La Cartuja insisten en que el estadio estará listo para la gran final. Se trabaja a contrarreloj para completar la instalación del césped y finalizar los detalles pendientes en las gradas, accesos y zonas VIP. En este sentido, las autoridades confían en que la planificación original se cumplirá y el estadio podrá acoger el partido sin inconvenientes.
Sin embargo, con el tiempo en contra, cualquier imprevisto podría poner en riesgo la celebración del encuentro en el recinto sevillano. Tanto el Real Madrid como el FC Barcelona siguen atentos a la evolución de los trabajos, ya que el estado del terreno de juego será clave para garantizar un partido de alto nivel. Los próximos días serán determinantes para conocer si La Cartuja podrá recibir la gran final o si, por el contrario, la RFEF se verá obligada a buscar una alternativa de última hora.