El equipo de Diego Pablo Simeone afrontaba la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey con la ilusión de sellar su pase a la final tras el vibrante empate a cuatro en Montjuic. Sin embargo, el Atlético de Madrid no logró imponer su juego en el Metropolitano y terminó sucumbiendo ante un FC Barcelona que tomó la iniciativa desde el primer minuto. A pesar de que se esperaba una salida en tromba por parte de los rojiblancos, fue el conjunto de Hansi Flick el que se adueñó del partido y logró adelantarse en el minuto 27.
El gol culé supuso un golpe anímico del que el Atlético de Madrid nunca se pudo recuperar. Lo más preocupante para los aficionados colchoneros no fue solo el resultado, sino la incapacidad del equipo para reaccionar. Tras encajar el tanto, los rojiblancos no fueron capaces de disparar ni una sola vez entre los tres palos en los 63 minutos restantes del encuentro, un dato que evidencia el erróneo planteamiento de Simeone en un partido clave.
Un Atlético sin mordiente ofensiva
El gran problema del Atlético de Madrid en este encuentro fue su falta de agresividad en ataque. Si bien el equipo rojiblanco ha demostrado ser capaz de competir ante cualquier rival en otros momentos de la temporada, en esta ocasión mostró una alarmante falta de recursos ofensivos. Griezmann y Julián Álvarez estuvieron desaparecidos, y los intentos de juego directo fueron fácilmente neutralizados por la zaga del FC Barcelona.
A esto se sumó la falta de reacción desde el banquillo, un hecho curioso dado que Simeone es un maestro en ajustar los partidos con sus cambios. Así, cuando introdujo las primeras variantes, especialmente con Sorloth, el equipo tuvo algo más de lucidez pero Hansi Flick pronto corrigió lo necesario para que el Atlético de Madrid siguiera atascado y sin ideas claras para inquietar la portería de Szczesny. Este dato no hace más que reforzar la sensación de que el Atlético no supo jugar el partido como se esperaba.
Simeone de nuevo en el punto de mira
Las críticas hacia Simeone no se han hecho esperar tras la eliminación copera. Si bien el entrenador argentino ha llevado al Atlético de Madrid a competir al más alto nivel durante más de una década, esta derrota, unida a la eliminación en Champions League ante el Real Madrid en una polémica tanda de penaltis, ha reavivado el debate sobre su capacidad para gestionar partidos decisivos. La falta de intensidad y de respuesta tras encajar el gol ha generado dudas sobre su planteamiento táctico.
Ahora, el Atlético de Madrid deberá centrarse en lo que resta de temporada, donde tratará de reengancharse a LaLiga. Sin embargo, con un Real Madrid y un FC Barcelona muy fuertes parece imposible que los rojiblancos puedan pelear por el campeonato de nuevo, lo que apunta a otra temporada en blanco.