Gabi y el Real Zaragoza tienen una nueva problemática de cara a una de las primeras finales de la temporada para enfrentarse al Mirandés. Ya no solo está la dificultad de ganar todos los partidos que quedan para lograr el ansiado objetivo de la permanencia, sino que ahora también han sumado hasta dos nuevas bajas. Y no por lesión-
Y es que el encuentro ante el Mirandés, aún de la dificultad que tiene, se presenta igualmente como una gran final. De hecho, la derrota frente al Racing de Santander consuma una crisis insólita. Después de haber transcurrido 33 jornadas de Segunda División, el Real Zaragoza apenas ha logrado sumar 37 puntos. Es decir, un promedio de 1,12 por partido y de 47 al término de la temporada. Unas cifras insuficientes para lograr la permanencia.
Toni Moya y Calero se perderán el partido del Real Zaragoza de Gabi ante el Mirandés
En este sentido, y para jugar ante los de Miranda de Ebro, Gabi no podrá contar con dos jugadores que han caído por lesión. Uno de ellos es Toni Moya, que vio la quinta tarjeta de la temporada y cumple ciclo por amonestaciones, por lo que el centrocampista extremeño es baja en el Real Zaragoza ante el Mirandés.
Luego se encuentra también apercibido Iván Calero, que fue expulsado por doble amarilla en el último partido con Gabi en el banquillo. La primera por un forcejeo con Castro antes de un córner («por hacer caso omiso a una de mis indicaciones», consignó el árbitro en el acta) y la segunda por el derribo en el penalti al rival («por sujetar a un adversario de forma ostensible en el área de penal», expuso el árbitro).
Un partido transcendental
Como decimos, los maños llegan a la cita en un momento de dificultad, después de que la llegada de Gabi no haya servido para revertir la mala dinámica de resultados. El técnico madrileño, de momento, solo ha sido capaz de sumar un punto de los seis que ha disputado, tras empatar en su debut frente al Córdoba (1-1) y caer el pasado fin de semana en El Sardinero contra el Racing de Santander.
Se trata de una cita de máxima relevancia para el equipo que dirige Gabi Fernández, que necesita volver a ganar para acercarse cuanto antes a la salvación matemática en Segunda división. Después tendrán la cita ante el Eibar, por lo que serán dos partidos consecutivos de vida a muerte para lograr el no bajar a Primera RFEF.