La selección española de baloncesto, liderada por Sergio Scariolo, tendrá un duro camino en el Eurobasket que se celebrará entre el 27 de agosto y el 14 de septiembre en Chipre, Finlandia, Polonia y Letonia. El sorteo encuadró al combinado español, vigente campeón, en el grupo C junto a Chipre, Italia, Georgia, Grecia y Bosnia y Herzegovina.
Dos rivales muy duros, otros dos de considerable exigencia también y uno más asequible aunque reforzado por su condición de anfitrión a los que La Familia tendrá que hacer frente en Limasol con el objetivo de salir airosa de un desafío de altura y mantener con ello vivo el sueño de revalidar el título que conquistó hace tres años superando a Francia en la final disputada en Lille.
Un papel difícil para la selección española de Scariolo en el Eurobasket: «Nadie piensa que podamos realmente defender título, debemos mantener una competitividad digna»
La Grecia de Giannis Antetokounmpo se presenta como el principal rival a batir por parte de España. Dirigido por el legendario Vassilis Spanoulis, el combinado heleno era uno de los adversarios que quería evitar a toda costa la selección española, a la que no favoreció el sorteo pese a partir como cabeza de serie.
En este sentido, y como explicó Sergio Scariolo, habló de la dificultad que conlleva el defender su condición de actual campeón del Eurobasket. «Nadie piensa que podamos realmente defender título en el sentido pleno de la palabra, eso lo tenemos asumido y claro entre todos, pero como siempre queremos competir y sorprender, el reto es de mantener una competitividad digna a pesar de estar probablemente en el momento más complicado de nuestra transición generacional«, ha dicho el seleccionador.
«El reto es mantener una competitividad digna»
Se le preguntaba a Scariolo por el grupo del Eurobasket. «Es un grupo muy difícil, el objetivo es dar la cara y competir. Nadie piensa que podamos realmente defender título en el sentido pleno de la palabra, eso lo tenemos asumido y claro entre todos, pero como siempre queremos competir y sorprender», dijo.
«El reto es de mantener una competitividad digna a pesar de estar probablemente en el momento más complicado de nuestra transición generacional», decía. Pero España es la vigente campeona y a pesar de la enorme decepción de los Juegos Olímpicos, saldrá a competir en esta etapa de transición que está viviendo. «Nosotros iremos como siempre con ganas de competir, de ir partido a partido y de pasar a la siguiente fase. Que, desde luego, es nuestro objetivo por nuestra identidad competitiva, nuestro deseo de intentar siempre hacer lo mejor posible en todos los partidos».