El Santiago Bernabéu fue testigo de un duelo vibrante entre el Real Madrid y el Leganés, que terminó con un ajustado 3-2 a favor del equipo blanco. Sin embargo, el resultado quedó empañado por dos decisiones arbitrales que indignaron al conjunto ‘pepinero’.
Un penalti dudoso sobre Arda Güler y una falta polémica de Renato Tapia en la jugada que derivó en el gol de la victoria de Kylian Mbappé marcaron el rumbo del partido.
5Más reclamos y un arbitraje en el centro de la polémica

El Leganés no solo protestó por estas dos acciones determinantes. Durante la segunda parte, Diego García cayó dentro del área tras un forcejeo con Bellingham, pero el árbitro no consideró la jugada merecedora de penalti.
En los minutos finales, Diomande también fue derribado en el área, pero nuevamente González Fuertes dejó seguir el juego. La acumulación de decisiones controvertidas generó una ola de indignación en el equipo visitante.
El técnico Borja Jiménez expresó tras el partido que sus jugadores estaban «indignados y enfadados» tras revisar las jugadas en la televisión.