El Deportivo Alavés vivió una noche amarga en Mendizorroza tras caer 0-2 ante el Rayo Vallecano. Pero si hubo un momento que marcó la diferencia, ese fue el penalti fallado por Joan Jordán.
El centrocampista decidió ejecutar la pena máxima a lo Panenka, un gesto que terminó en las manos de Augusto Batalla y que encendió la indignación del técnico Eduardo Coudet.
3Batalla y un penalti que lo consagra
El portero del Rayo Vallecano, Augusto Batalla, se convirtió en protagonista al detener con facilidad el disparo de Joan Jordán.
Sin moverse del centro del arco, leyó a la perfección la intención del jugador albiazul y frustró el intento de empate.
Este fue el tercer penalti atajado por el guardameta argentino en la temporada, consolidándose como una pieza clave en la solidez defensiva del conjunto madrileño.