El Deportivo Alavés vivió una noche amarga en Mendizorroza tras caer 0-2 ante el Rayo Vallecano. Pero si hubo un momento que marcó la diferencia, ese fue el penalti fallado por Joan Jordán.
El centrocampista decidió ejecutar la pena máxima a lo Panenka, un gesto que terminó en las manos de Augusto Batalla y que encendió la indignación del técnico Eduardo Coudet.
2Un primer tiempo esperanzador, pero sin efectividad
El Alavés inició el partido con buenas sensaciones. Dominó los primeros 45 minutos, generó ocasiones y mostró superioridad en varios tramos. Sin embargo, la falta de contundencia y la temprana desventaja tras el gol de Pathé Ciss en el minuto 2 complicaron sus aspiraciones.
El penalti fallado por Joan Jordán fue un golpe anímico del que el equipo nunca pudo recuperarse. “Tuvimos muchas situaciones, pero no concretamos y al final lo terminamos pagando muy caro”, lamentó Coudet.