En los últimos años, los códigos QR se han convertido en una herramienta cotidiana. Desde consultar menús en restaurantes hasta pagar servicios, su uso se ha normalizado. Sin embargo, su popularidad también ha llamado la atención de los ciberdelincuentes. La Policía Nacional ha emitido una alerta urgente en toda España ante el aumento de estafas vinculadas a estos códigos, especialmente en parquímetros.
Según lo informado por la Policía Nacional, los timos son sencillos pero efectivos: los delincuentes colocan pegatinas con QR fraudulentos sobre los originales, redirigiendo a páginas falsas que roban datos bancarios. La amenaza es real y creciente, por lo que conviene extremar las precauciones. En este artículo te contaremos cómo funciona en detalle este tipo de estafa y te brindaremos una serie de consejos para no caer en ella.
3¿Cómo identificar un QR fraudulento? Claves para no caer en la trampa
No todos los códigos QR representan un peligro, pero es fundamental tomar precauciones para evitar fraudes. La Policía Nacional recomienda inspeccionar físicamente el código antes de escanearlo. Si notas que está pegado sobre otro o presenta irregularidades, es mejor desconfiar. Los delincuentes pueden manipularlos fácilmente para redirigir a sitios fraudulentos y robar información personal.
Además, es crucial verificar la URL antes de ingresar cualquier dato. Si la dirección web no coincide con la oficial del servicio, podrías estar ante una estafa. También se recomienda evitar descargar aplicaciones desconocidas desde un QR, ya que podrían contener malware. Estas prácticas preventivas ayudan a reducir riesgos y protegen tanto los datos bancarios como la seguridad del dispositivo.
Por último, optar por métodos de pago alternativos, como tarjeta contactless o efectivo, puede minimizar el riesgo de caer en fraudes. Mantener el teléfono actualizado y con un antivirus confiable es otra medida clave para bloquear posibles amenazas. La Policía Nacional insiste en que la mejor defensa es la prevención, ya que la seguridad digital depende en gran parte de la atención y responsabilidad de cada usuario al interactuar con códigos QR.