La salud de Juan Carlos I ha entrado en una fase crítica, según asegura el medio EnBlau. Tal y como informan sus fuentes cercanas, el rey emérito ha recibido un diagnóstico médico sin esperanza de recuperación, preocupando a todos en la Casa Real. A sus 87 años, el padre de Felipe VI se enfrentaría a un deterioro irreversible que lo acerca a una nueva realidad: la dependencia absoluta.
La Casa Real mantiene el silencio sobre el reservado estado de salud de Juan Carlos I, sin embargo, como informa el medio citado, su reciente ausencia en las regatas de Sanxenxo, evento al que nunca antes había faltado, encendió las alarmas. Han notificado fuentes cercanas que su avión partió de Abu Dabi a Ginebra, pero no para visitar a la infanta Cristina o a su compañera Marta Gayá, lo ha hecho para consultar a sus médicos de confianza.
5¿Pudiese estar enfrentando un cuadro de depresión el rey emérito?

Además del dolor físico que le ha generado inmovilidad, en EnBlau y otras fuentes cercanas a la Casa Real hablan de un posible cuadro depresivo en Juan Carlos I. El deterioro de su salud, distanciarse de España y la pérdida de autonomía han afectado su ánimo.
No obstante, traerlo de vuelta a España parece enfrentar a Felipe VI a un dilema. Por un lado, está el deber filial; por otro, la necesidad de proteger a la institución. Traer a su padre podría implicar asumir riesgos mediáticos y políticos, especialmente luego de los escándalos que llevaron a Juan Carlos I al exilio.