La Nations League abre 2 nuevos debates en la Selección Española
La Selección congregó a 50.000 personas en Mestalla en otra noche mágica para Luis de la Fuente. A pesar del tesón de Países Bajos, España se llevó la eliminatoria de cuartos de final de la Nations League en la tanda de penaltis, tras acabar con 2-2 el encuentro y con 3-3 la prórroga. Sin embargo, no todo es felicidad. El seleccionador tendrá que estrujarse el coco para resolver dos problemas que han aparecido en el grupo.
Ya avisábamos antes de la eliminatoria que a Luis de la Fuente le iban a faltar líderes para enfrentarse a Países Bajos. Sin los Dani Carvajal y Rodri, con lesiones de larga duración, se quedaba un equipo demasiado joven. Por si fuera poco el capitán, Álvaro Morata, ha cambiado de equipo para irse a una liga menor, y se nota en el rendimiento. Jesús Navas confirmó su retirada en diciembre y otros pilar como Laporte tampoco iba a estar.
Luis de la Fuente se saca otro as de la manga
Sin embargo, para la campeona de Europa, lo que parece un problema se puede convertir en una solución. La ausencia de Laporte o Vivian dieron la entrada a un Huijsen que en su debut con la Selección parecía que llevaba ya 100 partidos. Tras lucir a gran nivel en Rotterdam, se terminó de consagrar en Mestalla con una asistencia brutal a Lamine Yamal desde 50 metros.
En la delantera, con los problemas que hemos comentado de Álvaro Morata, lejos del nivel ofrecido en la Euro, Luis de la Fuente tiene otro dilema. Pero en este punto emergió un Mikel Oyarzabal que dio la razón al seleccionador anotando un doblete. Da la impresión de que todo le sale bien a la Selección. Si el rival es mejor, aparece Unai Simón, si se llega a los penaltis, se da la vuelta también. Son invencibles.
No obstante, no conviene pensar que somos los mejores. Es más, cuanto más tiempo pasa sin una derrota, es evidente que está más cerca ese momento. Por delante, otra Final Four de la Nations League. Otra vez Francia enfrente. Un reto difícil, pero no tanto como el siguiente gran objetivo: el Mundial 2026. Los mimbres están, pero para entonces, hay que ser serios y exigir soluciones a Luis de la Fuente.
Las 2 grandes preocupaciones de Luis de la Fuente
Porque el seleccionador tiene ahora mismo un cacao importante en la cabeza. Antes de jugar esta eliminatoria ante Países Bajos, para De la Fuente estaba clarísimo su once tipo. La pareja de centrales eran Laporte y Le Normand, sin discusión. y el delantero centro era Morata. Intocable también. Pero pensemos en el futuro. Si Cubarsí y Huijsen siguen dando este nivel y van evolucionando, si ahora existe ya debate, para el Mundial 2026 el ruido será ensordecedor.
El otro gran dilema es Álvaro Morata. Es el capitán, el que une al grupo, el compañero que más quiere el vestuario. Su importancia, a nivel de vestuario, está fuera de toda duda. Sin embargo, para Morata los últimos meses han supuesto un infierno. Se fue de España por la presión, para recalar en un AC Milán cuyo vestuario ha resultado ser un polvorín.
Por si fuera poco, nada más llegar a Italia se separó de su mujer y madre de sus 4 hijos. Como colofón, en este mes de enero, aunque ha obtenido una segunda oportunidad en su matrimonio, se ha ido del Milán, a una liga menor. Al Galatasaray de Turquía. Luis De la Fuente tiene que tomar decisiones, seguramente doloras. Nico y Lamine lo tapan todo, pero Ayoze, Oyarzabal o hasta Samu Omorodion van a presionar cada vez más a un Morata que quizás ya no esté para rendir al máximo en 2026.