Perdiendo el juicio es la nueva serie de Atresplayer donde veremos cómo Amanda Torres, interpretada por Elena Rivera, combate no solo en los tribunales sino en contra de su propio trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
Un cambio repentino durante un juicio importante la obliga a reconstruir su vida totalmente. ‘Perdiendo el juicio’ es un drama legal que mezcla tensión, comedia y originalidad. ¿Logra esta ficción retratar realmente cómo afecta TOC a la salud mental sin caer en clichés?
5¿Por qué ‘Perdiendo el juicio’ no es solo abogados?
Aunque Perdiendo el juicio se alinea con un episodio por caso, el contexto de la trama va más allá. Montse García afirma que el género jurídico «funciona muy bien en abierto y tiene demanda internacional», pero la serie aborda un enfoque más humano. Los casos exploran temas como la injusticia social, la corrupción o la redención.
Emilio Sánchez Zaballos, director de Atresplayer, habló sobre la diversidad en la plataforma: «Esta serie y Mariliendre muestran nuestro compromiso con historias distintas». En Perdiendo el juicio, refleja la diversidad en tonos cambiantes, es decir, un capítulo puede abordar la comedia negra y el siguiente, un thriller judicial.
La representación del TOC en Amanda es de los mayores aciertos de la serie de Atresplayer. Para nada se usa el trastorno como un recurso dramático superficial, la ficción muestra cómo este trastorno afecta la vida diaria: «Es algo que nos enfrenta a todos en algún momento: las expectativas propias y ajenas», reflexiona Rivera. La actriz se asesoró para evitar caer en estereotipos y exageraciones. «No queríamos que el TOC fuera un obstáculo insuperable, sino parte de su humanidad», explicó.