El Benito Villamarín fue testigo de una noche inolvidable para el Real Betis y, en especial, para Isco Alarcón. El exmadridista se convirtió en el líder de una remontada que dejó al Real Madrid sin respuestas y, lo más importante, sin tres puntos clave en la lucha por LaLiga.
Con una asistencia, un gol de penalti y una actuación magistral, el mediocampista malagueño recordó a todos por qué alguna vez fue considerado una de las grandes joyas del fútbol español.
2Un inicio prometedor para el Madrid
El Real Madrid comenzó el partido con su versión más agresiva. La movilidad de Kylian Mbappé, combinada con el control del mediocampo por parte de Luka Modric y Aurélien Tchouaméni, permitió que los blancos impusieran condiciones desde el pitido inicial.
La presión alta dio frutos rápidamente. En el minuto 10, Mbappé recibió el balón, giró con elegancia y filtró un pase perfecto para la llegada de Ferland Mendy, quien asistió a Brahim Díaz para el 0-1. Todo parecía encarrilado para los de Ancelotti, pero esa ventaja terminó siendo un espejismo.