El informe de KPMG sobre la ineficiencia de las VTC por falta de licencias en Barcelona, Madrid y Málaga en comparación con otras capitales europeas, como París (Francia) o Lisboa (Portugal). El estudio realizado por encargo de Bolt considera que es necesario revertir la situación ante la pérdida de horas de espera de los usuarios de vehículos de alquiler con conductor (VTC).
El informe muestra la ineficacia del sistema y del modelo actual debido a la falta de vehículos, un escenario sustentado por decenas de restricciones, sentencias judiciales y trabas burocráticas pactadas entre el sector del taxi y la Administración, como el decreto de la Generalitat de Cataluña.
Como era de esperar, la reacción de los taxistas ha sido virulenta a un informe, al que ha tenido acceso este medio, hasta el punto de cargar contra la propia consultora, aireando algunos escándalos del pasado en sus divisiones internacionales, pero sin nombrar en ningún caso a la división española. «No es una empresa neutral, es una herramienta de las multinacionales para manipular gobiernos y destruir sectores locales como el taxi», afirman desde Élite Taxi.
El sindicato del taxi expone algunos de los casos en los que la auditoría fallar, pero no hace un análisis concreto para desmontar el informe. Los resultados del estudio muestran que, el nivel de servicio de los VTC en las áreas metropolitanas españolas es deficiente, especialmente cuando se compara con el de ciudades europeas de referencia como París y Lisboa», afirma el informe de KPMG titulado ‘Áreas metropolitanas saturadas, demanda insatisfecha’, al que ha tenido acceso QUÉ!.
En sus 80 páginas, el estudio hace un análisis sobre «la realidad de las VTC en España se centran en el limitado desempeño debido a la cobertura de búsquedas (CB), el tiempo estimado de llegada (ETA) y el multiplicador tarifario».
LAS COBERTURAS A LA DEMANDA, PRINCIPAL PROBLEMA PARA LAS VTC
En términos de CB, áreas metropolitanas como Barcelona y la Costa del Sol apenas exceden un 86% de cobertura en torno a la mitad de las horas del año, mientras que Madrid, pese a tener una mejor operativa, ofrece «una cobertura media muy inferior a la de Lisboa y París, donde el equilibrio entre oferta y demanda asegura coberturas cercanas al 100%».
«Una buena cobertura de búsqueda garantiza un servicio eficiente y accesible, reduciendo los tiempos de espera y evitando precios excesivos por escasez de oferta. Esto mejora la experiencia del usuario, asegurando disponibilidad, fiabilidad y un coste adecuado», afirma KPMG.
Según el análisis del multiplicador tarifario muestra que en las áreas metropolitanas españolas se registra un número de horas con multiplicadores por encima del 1,2 de entre el 19% y el 36% del total, debido a la tensión entre la oferta y la demanda, mientras que en Lisboa y París se tienen tarifas estables y solo se excede dicho umbral de entre el 3% y 11% de las horas.
Según el estudio, el tiempo de espera en Lisboa y París es de menos de cinco minutos en el 95% y 98% de las peticiones, respectivamente. En las áreas de Madrid, Barcelona y Costa del Sol, este umbral cae drásticamente a solo un 37%, mientras que en Málaga es del 30%. En Barcelona, donde el Ayuntamiento y la Generalitat se emplean a fondo para suprimir el servicio de las VTC, tan solo el 9% de los usuarios espera menos de cinco minutos. Este tiempo favorece especialmente al taxi debido a una mayor oferta.
el tiempo de espera en las áreas de Madrid, Barcelona y Costa del Sol, este umbral cae drásticamente a solo un 37%, mientras que en Málaga es del 30%
«La movilidad urbana no debe ser un obstáculo para la competitividad de España y sus ciudades. Abordar las carencias actuales mejoraría la disponibilidad de servicios de movilidad que ofrecemos a la ciudadanía, a la percepción que tienen los visitantes de nuestras ciudades y aumentaría, además, la competitividad de sectores económicos tan importantes para España como el del turismo, la hostelería o el ocio», ha recalcado Daniel José Georges, director general de Bolt en España.
LA ESCASEZ DE OFERTA DE VTC
Para la auditora, los usuarios de estas ciudades han perdido 500.000 horas esperando a su vehículo ante la escasez de oferta. Asimismo, afirma que los clientes hacen frente también al sobrecoste por la escasa disponibilidad de estos vehículos, hasta un 14% inferior en las ciudades europeas frente a París y Lisboa. En este sentido, KPMG estima hasta 41,8 millones de euros al año para el usuario y una pérdida de ingresos de hasta 65 millones de euros para las VTC ante los más de 69 millones de búsquedas no cubiertas y un millón de cancelaciones por parte de quienes ya tenían su petición aceptada.
KPMG EVITA NOMBRAR LAS TRABAS EN BARCELONA
Esta escasa disponibilidad de VTC no solo afecta al servicio, sino también al turismo, hostelería y comercio. Por ello, la auditora insta a incrementar la oferta con más licencias de VTC tras la pugna de las empresas y plataformas con la Comunidad de Madrid por las 7.700 licencias que estaban en el limbo y que finalmente fueron rechazadas, así como las reiteradas sentencias judiciales en Barcelona, que han anulado hasta 400 licencias, mientras la Generalitat ha impuesto una serie de trabas y controles exhaustivos contra las VTC para inmovilizarlas, detalles que no aparecen en el informe, pero que muestran el difícil equilibrio entre este tipo de movilidad y la legalidad vigente, más favorable al taxi en la Ciudad Condal.
No obstante, KPMG considera, en tanto en cuanto las VTC pudieran obtener una mayor presencia y con menores restricciones, la facturación del sector aumentaría en un 41% en Madrid, un 68% en Barcelona y un 57% en la Costa del Sol. Todo ello, «beneficiando a conductores, usuarios y generando un efecto tractor», según indica. De esta forma, el impacto sería de casi 5.000 millones en las principales ciudades donde operan las VTC, mientras que el 25% de este montante iría a parar al turismo, ocio nocturno y la restauración.
Con un mayor número de licencias VTC, se reduciría el tiempo de espera en Málaga en un 40%, otro 37% en Madrid y Barcelona, junto con una disminución del precio medio por viaje de hasta el 26%. Según el propio análisis, la reducción del precio del viaje por la caída del tiempo de espera tendría una repercusión en la facturación de las actuales VTC y del taxi, aunque no señala que pasaría si se contabilizarían las licencias totales en ese escenario.
«De mantener la oferta en los niveles actuales, se estaría incurriendo en un coste de oportunidad tanto económico como social, afectando negativamente la experiencia de los usuarios y el rendimiento del sector, que se manifiesta en más de 69 millones de búsquedas anuales que no son cubiertas o más de un millón de cancelaciones en las áreas metropolitanas analizadas», describe el informe.
KPMG INSTA A IGUALAR EL NÚMERO DE LICENCIAS VTC Y TAXI EN MADRID
LAS PLATARFORMAS PIERDEN 77 M€ POR LA ESPERA
Así las cosas, los usuarios pagarían 41,8 millones, mientras las plataformas perderían más de 77 millones de euros en facturación «que potencialmente podrían alcanzar y aumentar significativamente si se desplegara una oferta alineada con los niveles de demanda, y que también generaría actividad económica en otros sectores».
En el «escenario conservador o a corto plazo» aspira a lograr una cobertura de búsquedas del 91% en la mayoría de las horas del año, tomando como referencia la operativa media de Madrid, mientras que el escenario ambicioso o a largo plazo busca alcanzar una cobertura del 98%, similar al modelo de excelencia de París, donde el servicio garantiza tiempos de espera mínimos y una experiencia de usuario óptima.
De esta forma, KPMG señala cifra en 6.916 las licencias necesarias y adicionales a las más de 8.000 existentes para reducir los tiempos de espera por debajo de los cinco minutos al 98% en Madrid. En Barcelona apunta a una necesidad de 4.743 licencias más frente a las 3.761; mientras que en Málaga se dispararían de las 2.300 a las 2.147 adicionales. De esta forma, Madrid tendría casi el mismo número de licencias VTC que de taxis, mientras estaría a la mitad en Barcelona. En la Costa del Sol, las VTC duplicarían a las licencias del taxi.