El reciente escándalo de Joaquín Sánchez, exfutbolista del Real Betis, y su esposa Susana Saborido se ha convertido en un verdadero culebrón tanto en la televisión como en las redes sociales. La vida privada de las figuras públicas siempre ha captado la atención de los medios de comunicación. Sin embargo, hoy en día, con el auge de programas de entretenimiento y reality shows, la frontera entre lo personal y lo público se ha vuelto cada vez más difusa.
Mediaset no ha perdido la oportunidad de capitalizar esta situación para intentar incrementar sus audiencias, dado que ha registrado el peor febrero de su historia. Su última bala del segundo mes del año es situar a la familia de Joaquín como protagonista de sus programas. Este viernes, el hermano de Susana Saborido, José Saborido, será el primero en aparecer en ¡De Viernes! para compartir su opinión sobre los acontecimientos y hacer revelaciones sobre la relación entre Joaquín y Susana. La próxima semana, será el turno de Susana Saborido, quien también será entrevistada para ofrecer su versión de la situación.
La estrategia de Mediaset con Claudia Bavel y Joaquín Sánchez
Mediaset, uno de los gigantes de la televisión española, ha demostrado ser hábil en aprovechar cualquier escándalo mediático para alimentar su programación y aumentar las audiencias de sus programas. Los escándalos que envuelven a figuras públicas como Joaquín Sánchez, especialmente cuando involucran a sus familias, se convierten en una mina de oro para los productores que buscan un mayor tráfico de televidentes. Y es que, en un mundo donde la competencia por las audiencias es feroz, la historia personal del famoso ofrece contenido de drama y controversia atractivo para la audiencia masiva.
El caso de Joaquín Sánchez y Susana Saborido no es la excepción. La relación del exfutbolista con su esposa ha sido un tema recurrente en los medios, pero lo que ha dado un giro inesperado a la situación han sido las recientes acusaciones de infidelidades de Joaquín. Los rumores sobre su comportamiento con otras mujeres, como las conversaciones filtradas con la influencer Claudia Bavel, y las declaraciones de Cristina Ruiz, exconcursante de Mujeres y Hombres y Viceversa, han sido la ansia mediática.
En este contexto, Mediaset ha aprovechado el momento para colocar a la familia Saborido en el centro del foco. El anuncio de que José Saborido, hablaría en ¡De Viernes! sobre los problemas de la hermana y las infidelidades de Joaquín subirá disparatadamente la audiencia. Su intervención, cargada de acusaciones y declaraciones como: “Mi hermana prefiere el dinero a un matrimonio feliz”, promete generar expectación y atraer audiencia. Con esto rematará este programa con la revelación del sexo del bebé de Isa Pantoja.
Mediaset siempre ha explotado las relaciones familiares o historias para incrementar el interés de sus programas. Como pasó en los últimos años con la serie documental de Rocío Carrasco, ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva‘, en el que contaba su infeliz matrimonio con su expareja Antonio David Flores, el distanciamiento con sus hijos y el intento de suicidio en 2019. Este siempre ha sido el modus operandi de este grupo de comunicación para recuperar audiencias.
La intervención del cuñado de Joaquín Sánchez en ¡De Viernes!
José Saborido asume el papel de portavoz que descubre la verdad oculta. Durante su intervención en ¡De Viernes!, afirmó que su hermana es consciente de las infidelidades de Joaquín, pero que elige permanecer en la relación por motivos económicos. Esta revelación no sólo genera un escándalo mediático, sino que también desata un debate sobre las razones que pueden llevar a alguien a tolerar una infidelidad: ¿es por amor, por comodidad o por dinero?
A lo largo de la historia de la televisión española, los familiares de las celebridades han sido utilizados para construir narrativas que alimentan el morbo del público. El «malo de la película» suele ser quien revela infidelidades, traiciones o secretos familiares. Al compartir su versión, José Saborido está creando una historia que podría llevar a los espectadores a juzgar a Joaquín, mientras que Mediaset se asegura de que este asunto siga en el centro de discusión durante días o incluso semanas.
Lo que está en juego no solo involucra la vida de Joaquín y Susana, sino también a su familia. El pasado lunes 13 de enero, la familia Sánchez Saborido fue invitada a El Hormiguero, donde compartieron experiencias de su viaje por América. En la entrevista, se mostró una familia unida, con risas y enfados como cualquier otra. Al ser preguntados sobre el tesoro del exfutbolista que nadie podía tocar, todos coincidieron en que era su móvil. La hija de Joaquín, Salma, acotó con sarcasmo: “El móvil cualquiera se lo coge”, mientras su esposa bromeaba: “El móvil tiene más código que la Moncloa”. Estas palabras cobran sentido a la luz de las recientes revelaciones sobre sus infidelidades.
El papel de Susana Saborido en la estrategia mediática
Tras las declaraciones de su hermano, Susana Saborido también ha confirmado que participará en ¡De Viernes! la próxima semana. En este sentido, el programa de Mediaset ha logrado lo que quería: crear una historia que mantenga a la audiencia enganchada. Susana, que hasta ahora se había mantenido al margen, se convierte en la próxima protagonista. Pero, ¿es ella una protagonista voluntaria o es una pieza más del espectáculo mediático?
Mediaset sabe que Susana tiene un peso emocional para el público. Es la esposa que, a pesar de las infidelidades de su marido, sigue manteniendo una fachada de estabilidad familiar. Su intervención en el programa servirá para cerrar el círculo narrativo: el hermano habla, la esposa responde y el público se mantiene enganchado.
En sus intervenciones previas en redes sociales, Susana ha tratado de mantener una imagen positiva junto a Joaquín, publicando fotos de ambos besándose, comentado: “Siempre juntos, mi vida”. Sin embargo, al ser ahora invitada a un programa como ¡De Viernes!, su participación parece ser una respuesta obligada a la presión mediática. ¿Está realmente cómoda con la idea de exponer su vida privada a tal escala o es simplemente una forma de seguir el guion que Mediaset le ha trazado?
¡De Viernes!: en su peor semana del año
Mediaset, con un aumento del 0,6% en su audiencia de febrero, se enfrenta a una dura competencia de Atresmedia, que ha subido un 0,7%. A pesar de este pequeño repunte, el programa ¡De Viernes!, ha experimentado una caída notale en sus índices de audiencia, descendiendo del 11,2% al 8,9%. Este descenso sugiere que, aunque la estrategia de explotar la controversia familiar de Joaquín Sánchez podría atraer atención momentánea, no es suficiente para sostener el interés del público a largo plazo, especialmente cuando El Desafío sigue superando a la competencia en la misma franja horaria.