Desde hace varias semanas, tras partir a bordo del Juan Sebastián Elcano, la princesa Leonor no ha dejado de ser noticia; y, ahora, no solo salta a la vista por su evidente formación militar, sino también por su faceta más cercana y relajada.
A bordo del buque más emblemático de la Armada Española, la princesa ha llegado a Brasil, y en estas tierras ha dejado salir a relucir una de sus facetas menos conocidas; y es que, acostumbrada a apegarse al protocolo real, es difícil observar a la hija de Felipe VI en su faceta divertida, así que lo sucedido en Brasil, ha dado la vuelta al mundo.
3La adaptación de Leonor con sus compañeros de clase
Leonor es una cadete más y eso ha quedado en evidencia al verla haciendo lo que difícilmente se ve hacer a otras princesas; su compenetración con sus compañeros, ha dejado en evidencia su capacidad para adaptarse, cumplir con los desafíos y convivir con compañeros de clase.
A pesar de su condición como futura reina, la princesa ha demostrado cercanía y humildad al tener que afrontar las actividades que debe realizar como parte de su formación, lo que le ha llevado a ganarse el cariño y confianza de sus compañeros.
La participación activa de la hija de Felipe VI en actividades de limpieza y mantenimiento, han sido clave en la integración con sus compañeros de una manera bastante natural, incluyendo ahora las fiestas y celebraciones propias para una joven de su edad.