¿Se te antoja una pizza, pero no tienes paciencia para esperar una eternidad? ¡No hay problema! Con un par de trucos y algo de organización, puedes disfrutar de una pizza casera, crujiente y deliciosa, en solo 20 minutos. ¿Te parece una locura? Sigue leyendo, porque te voy a contar exactamente cómo hacerlo.
1La base: masa prefabricada o base precocinada, tu mejor amiga
El primer paso para ahorrar tiempo (y no perder la cordura) está en la base. Sí, preparar una masa desde cero es genial, pero cuando el reloj manda, lo mejor es optar por una masa prefabricada o incluso una base ya precocinada. Puedes elegir entre opciones finas, integrales o, si te sientes creativo, hasta usar pan pita como base. Lo único que necesitas es darle un toque de calor en el horno antes de agregar los ingredientes para que quede perfecto.