Cambiar las sábanas semanalmente es una tarea ardua y tediosa, en definitiva, un incordio, pero hay razones de salud que lo justifican y es muy importante cambiarlas, porque no hacerlo puede hacer que suframos de alguna enfermedad. Entonces, si no cambiamos las sábanas estamos corriendo un riesgo y después de que leas este artículo, veras esa actividad que es tan fastidiosa de una manera diferente.