Antes de dedicarnos al tema, nos gustaría analizar brevemente los términos dislexia y deficiencias en lectura y ortografía (LRS).
LRS es una debilidad adquirida que generalmente se puede tratar bien. Las razones de esto pueden ser faltar a clases debido a una enfermedad, métodos de aprendizaje incorrectos, discapacidad visual o auditiva o incluso problemas familiares. Por lo tanto, el LRS se remonta a causas que pueden remediarse.
La dislexia, por otro lado, es un trastorno relacionado con la disposición o el desarrollo en el aprendizaje de la lectura y la escritura. Nuevos hallazgos muestran que diferentes cromosomas juegan un papel en esto. La dislexia no tiene nada que ver con la falta de inteligencia o la pereza.
En la dislexia se debe fomentar la atención y la percepción sensorial. En LRS, por otro lado, el enfoque está en los síntomas, es decir, aprender las reglas de ortografía y trabajar en los errores.
1Signos de dislexia

Los niños con dislexia tienen problemas para procesar las percepciones visuales y auditivas. Por ejemplo, tiene dificultad para distinguir entre sonidos individuales y no puede traducir correctamente el lenguaje hablado a la escritura. Al principio puede haber problemas para recitar el alfabeto o nombrar letras individuales.
Más tarde, hay déficits en lectura y escritura. Esto, a su vez, puede significar que a los niños no les vaya bien en otras materias porque simplemente no pueden retomar el tema o escribirlo correctamente en el tiempo disponible.