No es solo la piel la que se ve afectada a lo largo de los años. Con el paso de los años, la textura del cabello también cambia. El cabello pierde cuerpo, grosor y volumen.
El cabello se vuelve más fino, el crecimiento es menos bueno, sin mencionar las canas que pasan lentamente… Al igual que con las arrugas, nadie se salva del envejecimiento del cabello: hombres y mujeres, todos se ven afectados.