Save the Children avisa de que la tasa de pobreza de madres solas (49,5%) duplica a la de familias con dos padres (25%)

Save the Children ha alertado de que la brecha entre hogares con y sin niños y adolescentes refleja que tener hijos es de por sí un factor de riesgo de pobreza en España, una realidad que «se exacerba en los hogares encabezados únicamente por mujeres».

Así, con motivo del Día de la Madre que se celebra este domingo 5 de mayo, ha detallado que la tasa de pobreza entre familias monomarentales (49,5%) duplica a la del conjunto de hogares con niños y adolescentes (25%). La brecha es igualmente significativa en el caso de la pobreza severa (26,7% frente al 10,8%, respectivamente), según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) 2023 del Instituto Nacional de Estadística publicada en febrero.

La organización recuerda que en España «ser madre supone una dificultad adicional sin una pareja con la que compartir la maternidad y la crianza de los hijos e hijas».

Save the Children reitera que las mujeres están expuestas a una mayor precariedad y pobreza laboral, hecho que influye en sus tasas de pobreza, «desproporcionadamente elevadas». Los hogares monomarentales sufren tres veces más la baja intensidad laboral: un 19,50% frente al 6,5% del resto de los hogares.

«Las madres de familias monomarentales se ven obligadas a trabajar menos horas de las que querrían», lamenta la ONG, al tiempo que destaca que en España hay 535.280 hogares con niños y adolescentes que están encabezados por una mujer sola. De ellos, la mitad viven bajo el umbral de la pobreza y muchos más atraviesan serias dificultades económicas.

La organización recuerda que vivir bajo el umbral de la pobreza significa, en el caso de un hogar compuesto por una mujer adulta y dos menores de edad, ingresar menos de 17.583,20 euros al año, por lo que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) «seguiría sin permitir salir de la pobreza a un hogar de esta composición, ya que actualmente son 15.876 euros brutos».

«NO ES UN CAPRICHO, ES UNA NECESIDAD»

Para visibilizar esta situación, Save the Children ha dado a conocer el caso de algunas familias monomarentales. Es el caso de Marta, que vive en Barcelona y es madre soltera de un niño de nueve años.

Marta trata de compaginar la maternidad con su vida laboral, pero tiene serios problemas para llegar a final de mes. Su sueldo no supera los 800 euros mensuales y destina el dinero a las partidas más necesarias, como la comida o el alquiler, aunque a veces se ha visto con la dificultad de no pagar un mes de alquiler por poder cubrir los gastos de medicación de su hijo, que padece una enfermedad respiratoria.

«Gasto mucho en ropa para el niño. No es un capricho, es una necesidad. Cada temporada tengo que hacer el cambio de armario a mi hijo. Y en verano, otra dificultad más. Son tres meses de vacaciones de los niños y claro, yo a mi trabajo no me puedo llevar a mi hijo. Con mi sueldo, no voy a poder darle a mi hijo una carrera», señala Marta.

Por su parte, Raquel vive en Valencia y tiene un hijo de nueve años y una hija de dos. Trabaja limpiando hogares y de alquiler paga 500 euros, casi la totalidad de su sueldo algunos meses. Lo que le sobra va para pagar las facturas de la luz y del agua, cuando le sobra.

«Nos hemos tenido que privar de muchas cosas. Nosotros no esperamos el verano como otras personas, que tienen planes de viajar. A nosotros no nos alcanza el dinero, nos falta para el mes. En mi casa siempre hay arroz: arroz con kétchup, arroz con huevo… Lo básico. Pescado cuando puedo, y congelado», explica.

REINSERCIÓN LABORAL PARA LAS MADRES DE FAMILIAS NUMEROSAS

Por su parte, en el marco de esta jornada, la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN) ha pedido al Gobierno que las madres de familia numerosa sean consideradas un colectivo preferente en las estrategias activas de empleo y en los programas formativos de inserción sociolaboral.

El objetivo es ayudar a la reinserción laboral de estas mujeres, que «son las que presentan más dificultades para acceder al empleo y reincorporarse tras un paréntesis laboral por razones de maternidad».

Por ello, las familias numerosas reclaman un mayor reconocimiento a la maternidad «como un valor fundamental para la sociedad» y que se ponga fin a toda forma de discriminación laboral por hijos, «que todavía existe y afecta especialmente a las madres y, en particular, a las madres de familia numerosa», destaca el presidente de la FEFN, José Manuel Trigo.

Además, plantea al Gobierno otras demandas en relación con la maternidad, como una ampliación del permiso por nacimiento para las familias numerosas o que se mantenga la bonificación de las familias numerosas del 45% en las cuotas a la Seguridad Social al contratar personal de apoyo en el hogar, entre otras.

El VI Estudio sobre las Familias Numerosas en España revela que 7 de cada 10 madres de familia numerosa encuentra dificultades para acceder al empleo o promocionar en su trabajo por ser mujer y tener varios hijos y cuando se quieren reincorporar al trabajo después de un periodo dedicado al cuidado de hijos –3 años de media–, más de la mitad (53,9%) tiene «más bien difícil» acceder de nuevo al empleo.